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Una historia de amor. Ni on June 10, at 4:

Cortejo humano en twitter


Mi trabajo me ha anclado mucho a un lugar concreto. De todas formas, yo viajo mucho, cojo mucho el metro. Pienso como esos que dicen que conociendo a una mujer bien, se conoce a la mujer. Pues conociendo bien un lugar, Madrid en mi caso, se conocen todos los lugares. Lo creo sinceramente, aunque yo no lo haya decidido. He sido como obediente a algo que me ha hecho hacer las cosas de una determinada manera.

Los que nos han seguido se han podido mover en un espacio inabarcable. Es una circunstancia que no nos ha dado nada. Ni bueno ni malo. Son seis puntos desde el exterior y uno desde un interior. Y ahora tengo que rematar las cabezas que he hecho para Atocha.

Tienen unos tres metros de altura. Pero no quiero tratarlo como a un encargo. Quiero que queden vinculadas al tipo de trabajo que he hecho siempre. No quiero forzar nada. Eso quiere decir que no avanza nada. Le he puesto una fecha, octubre. Reconstruir ese tema, el retrato colectivo real, es un esfuerzo grande.

Tiene que transmitir sinceridad y ser entendido por todos. Pero ya no se habla de lo bien hecho, sino de lo que pueda sorprender. Si te dan patadas desde que empiezas, vamos mal. Los coleccionistas y los galeristas eran los mismos para todos. Estoy harto de Picasso, y eso no quiere decir nada. Estoy hasta las narices. Me parece que ha abusado de demasiadas cosas.

Jose Luis, a mi me gusta mucho este pintor. Muchisimas personas de las que entran en el despacho piensan que es una fotografia!!! Y ahora he visto tu post La escultura de el tambien me gusta mucho. Su precio estimado supera los 12,6 millones de euros.

Antonio Lopez, en general me gusta mucho, como ya te comente me gusta el realismo y el hiperrealismo, pero tiene algunos cuadros que no me terminan de gustar.. De momento no existe ninguna otra con estas dimensiones. Faltan solo dos meses para que se inaugure en el Museo Thyssen de Madrid una gran retrospectiva de su obra. En cualquier caso, para ser un artista su receta se compone "de fuerza, salud, suerte y talento". El arte moderno Mientras dos pantallas proyectaban sus primeras obras el artista mostraba la sonrisa de la nostalgia.

Muchas han sido sus fuentes. Ser testigo de los acontecimientos, contar la verdad". Esperaban pacientemente su destino vertical. El camino ha sido complicado. Madrid, Tomelloso, los frutales, los retratos de su entorno familiar y, en especial, un homenaje de gran hondura a la escultura griega. Este tributo toma la forma de cuatro figuras, copias exactas de dos parejas de piezas rescatadas de las fauces del tiempo en el templo de Olimpia. De hecho, hay dos cuadros de , dos trabajos inspirados en Tomelloso.

Va a ser como si la gente entrara en un estudio con unas cuantas cosas en marcha. Me parece muy interesante para ciertas miradas. Es una oportunidad para conocer mis procesos. Empezar no me cuesta. Ha pasado tanto tiempo que hay quien piensa ya en el famoso relato de Balzac, La obra maestra desconocida. El acuerdo que tengo es que entrego el cuadro a Patrimonio en su destino, en el palacio de Aranjuez.

Antes no se puede ver. En el otro confluyen paisajes urbanos, frutales, retratos Decirlo da apuro, pero no puede ser otra cosa. No se autorretrata usted mucho en su pintura. Le dije a mi mujer que utilizara la tela.

Calles apenas, leves, musicales. Jardines donde flores tropicales elevan sus juveniles palmas gruesas. Un soplo de eternidad pudo destruirte, ciudad prodigiosa, momento que en la mente de un dios emergiste. Pie desnudo en la noche. En verdes o en espumas la mar, se aleja. La huella de tu espuma, cuando el agua se va, queda en los bordes.

Como un alga tus besos. Vosotros conocisteis la generosa luz de la inocencia. En las cabezas desnudas brillaban acaso las hojas iluminadas del alba.

Oh temerosa llave del recinto del fuego. Rozo tu delicada piel con estos dedos que temen y saben, mientras pongo mi boca sobre tu cabellera apagada. Dormida sobre el tigre, su leve trenza yace.

Alienta sobre la piel hermosa, tranquila, soberana. Casi divina, leve el seno se alza, cesa, se yergue, abate; gime como el amor. Y un tigre soberbio la sostiene como la mar hircana, donde flotase extensa, feliz, nunca ofrecida.

No, nunca; desnuda, nunca vuestra. Anoche te he tenido en mis brazos. Lo mismo que si el alma al fin fuera tangible. Repasaba tu pecho, tu garganta, tu cintura: El alma con su olor a azucena.

El alma por donde navegar no es preciso porque a mi lado extendida, arribada, se muestra como una inmensa flor; oh, no: Con luz, para mirarte. Con bella luz porque es para ti. Para engolfarme en mi dicha. El olvido No es tu final como una copa vana que hay que apurar. Arroja el casco, y muere. Recordar es obsceno, peor: El poeta se acuerda de su vida Perdonadme: Y dormir no es vivir. Paz a los hombres. Bellas son al sonar, mas nunca duran. Con tu pincel de luz cierra tus ojos.

La noche es larga, pero ya ha pasado. Su materia consiente una verdad durable. La sangre rueda y pasa, y ardiente sigue y vase, mientras el viento pone la vida en llamas y arde doble tiniebla absorta. Fuego del sol, o fruto que al estallar se siembra. Agua oscura sin tiempo que no nace y que sobre la tierra desemboca. Misterio entonces del ocaso ardiente cuando como en caricia el rayo ingrese en la sima voraz y se haga noche: Y la voz se queja en la garganta.

Vuelve sobre tus pasos. No, no oigas el ruido de la calle. Te envuelve dulcemente la oscuridad, y lentamente te borra. No, ya no oyes. II Las palabras del abandono. Las de la amargura. Daban el mismo sonido. Y su sonido final fue como el de una llave que se cierra. Sereno, mientras la noche empezaba.

Pero no dije nada. No mientas nunca, conserva siempre tu inerte y armoniosa fiebre que no resiste, playa o cuerpo dorado, muchacha que en la orilla es siempre alguna concha que unas ondas dejaron. Como ser que, vivo, porque vivir es eso, llega en el aire, en el generoso transporte que consiste en tenderse en la tierra y esperar, esperar que la vida sea una fresca rosa.

Como la imposible rama en que una golondrina no detiene su vuelo Mira tu mano, que despacio se mueve, transparente, tangible, atravesada por la luz, hermosa, viva, casi humana en la noche. No fosforece tu pesar, no ha atrapado ese caliente palpitar de otro vuelo. Sois las amantes vocaciones, los signos que en la tiniebla sin sonido se apelan. Cielo extinguido de luceros que, tibios, campo a los vuelos silenciosos te brindas.

De los besos alados que a tu boca llegaron. Un instante pusieron su plumaje encendido sobre el puro dibujo que se rinde entreabierto. Te rozaron los dientes. Ah, redondo tu labio palpitaba de dicha. Ah, los picos delgados entre labios se hunden. Felices, mira, van, ahora escapan. En el cielo deliran.